Saturday, July 22, 2006

Ingredientes del futuro (próximo).

Categoría: "TECNOLOGÍA"

Recientemente se realizó una conferencia sobre lo que nos espera en el futuro, específicamente en los próximos cinco años. El evento fue en la ciudad de San Diego, Estados Unidos, y contó con la presencia de empresarios, inversionistas y jefes de tecnología de diversas compañías.
Francis Pisani, un periodista y profesor francés de la Universidad de California a quien ya hemos citado anteriormente en este blog, se refiere a esta conferencia:

Ingredientes del futuro (próximo)
No se puede predecir el futuro dicen algunos. Otros notan que cualquier persona capaz de hacerlo no tendría ningún interés en compartir sus hallazgos para mejor enriquecerse. Mark Anderson, sin embargo, desmiente ambas afirmaciones. Construyó todo un negocio alrededor de su capacidad de publicar previsiones acertadas.
Strategic News Service incluye una newsletter y Future in Review (Fire), una conferencia anual que acaba de reunirse en esta ciudad del sur californiano. Reúne inversionistas y jefes de tecnología de diversas empresas, grandes (estuvo Michael Dell) o chicas, para hablar de los cinco próximos años.

La modelisación de los mercados (tradicionalmente estudiados bajo el criterio de que si tenemos buena información todos tendremos una "conducta racional") está evolucionando gracias a la toma en cuenta de que funcionamos con "creencias racionales". Varían según la gente lo cual es fuente de incertidumbre. Un nuevo modelo matemático permite tomar en cuenta la compleja situación que resulta de esas creencias encontradas según explicó William Janeway de la firma de inversiones privadas Warburg Pincus.

La conferencia aborda también cuestiones vinculadas con el impacto del precio del petróleo, la penetración de la telefonía móvil, los avances y las fragilidades de China, India, Japón, las decisiones de Evo Morales, o la "filantropía estratégica".
Mark Anderson explica el secreto de esta conferencia muy sui generis de la manera siguiente: "Mi único trabajo es adivinar, por ejemplo, que la tecnología será el punto de presión más importante para todo lo que se refiere a energía en los próximos cinco años y luego encontrar la persona más inteligente para hablar de ello." Pueden ser tecnologías para encontrar más petróleo, para distribuirlo mejor o para sustituirlo respetando el medioambiente.

La verdadera fuerza de la prestación radica en la diversidad de los temas abordados. Lejos de encontrar una coherencia manifiesta, uno choca con una complejidad caótica que recuerda la de los mercados o la del mundo real. El arte no está en tal o más cual previsión sectorial pero en la aprensión de las interacciones. Cada uno dibuja su propio mapa.
Se habló de un mundo en el cual la banda ancha será abundante (y realmente ancha) y de una Web 3.0 en la cual los mashups, no serán hechos por humanos pero por "programas capaces de pegarse los unos a los otros por sí solos."

La carrera para la conquista privada del espacio sigue. Space Adventures ya envió tres turistas a la estratosfera gracias a acuerdos pasados con los rusos. SpaceX acaba de perder sur primer cohete, pero piensa poder mandar vacacionistas a Marte "dentro de 12 años" explicó Elon Musk, presidente de la compañía. Costará un puñado de millones de dólares, vale decir "el precio de una casa mediana en California".

La micro tecnología produce elementos cada vez más pequeños a precios cada vez más altos, explicó Larry Bock presidente de NanoSys. La nanotecnología ensambla moléculas desde abajo. Permite fabricar transistores nanoscópicos mucho más baratos que los de Intel o de AMD. Mostró una solución líquida de dichos transistores que puede ser proyectada sobre cualquier superficie gracias a una impresora inkjet. También mostró una hoja de plástico cubierta de partículas alérgicas al agua. Cuando deja caer gotas sobre ella, en vez de deslizarse rebotan. Podrían servir en parabrisas sin limpiaparabrisas y en aplicaciones médicas.

El elemento más lento sigue siendo el humano explica Colin Angle, presidente de iRobot que ha vendido un millón y medio de Roomba y de Scooba para barrer y limpiar pisos respectivamente.
Cuando una de sus máquinas deja de funcionar, el servicio de atención al cliente pide al usuario que lo devuelva. Muchos se niegan porque "el que me van a mandar de vuelta no será el mismo". iRobot vende aparatos de exploración a los militares que operan en Irak. Un día, el responsable de uno de ellos que había sido alcanzado por una bomba, lo llevó en brazos a los ingenieros pidiéndoles que le devolvieran la vida. Estaba llorando.
El mercado de la atención robótica a los ancianos es promisorio. "Permiten, explica Angle, resolver los conflictos entre la reducción de nuestra capacidad a atenderlos y su creciente número."

"Resulta extraño hablar con su máquina de lavar platos o con el refri, pero con un robot, sí se puede," explica Angle. El límite, para el se dará el día en el cual "dos robots empiecen a platicar entre sí porque se sienten solos".